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Un Cóndor Regio en el Aconcagua


Por Jorge Alberto Rodríguez

El conocido montañista regiomontano Jorge Alberto Rodríguez, quien ya en 1991 alcanzó la cumbre norte del Monte Aconcagua, que con 6,959 metros de altitud es la máxima cumbre en América, superada sólo por la Cordillera de los Himalayas, en compañía de Juan Enrique Guerra, 12 años después repite su hazaña, el 27 de enero de 2003.

El 17 de enero inicia el trayecto a pie en Puente del Inca (2,730 metros s.n.m.), con 22 kilogramos de peso en su mochila, llevando víveres para 15 días y equipo.

Tras cinco horas de caminata llega a Confluencia (3,200 msnm), donde acampa.

El día 18 camina durante nueve horas para llegar a Plaza de Mulas (4,230 msnm), el 19 portea (traslada víveres y equipo) a Cambio de Pendiente (5,150 msnm) y regresa a Plaza de Mulas, donde debe permanecer los días 20 a 23 debido a una fuerte nevada.

El día 24 se traslada a Cambio de Pendiente donde pernocta. El día 25 sube a Nido de Cóndores (5,350 msnm), y el 26 a Refugio Berlín, a 6,000 metros de altitud.

Finalmente día 27 sale de Refugio Berlín a las 6:00 AM para buscar la cumbre. En el trayecto de Refugio Independencia (6,400 msnm) a la Canaleta Final (6,800 msnm), tiene que pasar por el Portezuelo de los Vientos. Al llegar a éste, el fuerte viento lo derriba y rueda unos 10 metros por la empinada ladera.

Tras incorporarse, decide no regresar al lugar desde el cual rodó, sino hacer una travesía en diagonal hasta la cresta. Esto lo favorece porque la ladera lo protege del fuerte viento que sopla en el collado. Al alcanzar nuevamente el collado, el viento es más tolerable.

De ahí avanza hasta la Canaleta (chorreadero considerado como uno de los lugares más exigentes de esta ruta; quien lo supera prácticamente tiene asegurada la cumbre), y de ésta hasta la cumbre Norte, a donde llega a las 15:45 hrs.

En la cumbre, Jorge, quien se inició en el montañismo a la edad de 10 años en el Club Explorador Cóndor, entierra una fotografía de Jesús Montenegro, así como el ombligo de su primer nieto, al pie de la cruz que corona el lugar.

Luego de tomar fotografías, a las 16:00 hrs. inicia el regreso a Refugio Berlín, al cual llega a las 22:00 hrs.

Acerca del clima, Jorge expresa:

"El clima en el Aconcagua se ha deteriorado en los últimos años: antes había días de buen clima y otros de mal tiempo; en la actualidad parece prevalecer el mal tiempo. Este año en particular el clima resultó adverso para muchas expediciones procedentes de todo el mundo".

Explicando su triunfo nos dice:

"Yo subí porque tenía todas las bendiciones conmigo", refiriéndose a las oraciones de sus familiares y amigos, quienes lo apoyaron en esta expedición.

A la pregunta de qué temperaturas encontró en el Aconcagua, comenta Jorge:

"De día la temperatura era de alrededor de -5°C, pero en la noche descendía hasta -20 y -30°C".

Por lo que respecta a su filosofía como montañista, nos dice que él no trata de vencer o conquistar por la fuerza.

"A la montaña se le pide permiso, hay que tratarla con respeto, amor y disciplina".

Y añade:

"Durante toda la expedición llevé puestos la pañoleta y el escudo del Club Cóndor. Al regresar a la base de la montaña, coloqué este escudo en el lugar donde las expediciones que llegan a la cumbre acostumbran dejar algún recuerdo. Cuando lo ve un argentino, me dice: -Yo no sabía que en México hay cóndores. Y yo le contesto: Pues ya lo ve: hay uno".



Directiva

Jorge Belden
Presidente

 

Eduardo Verduzco
Secretario

 

Armando Luis Valdez
Tesorero

 

Julio César Hernández
Capitán

Héctor Tobías González

Rindió su Protesta el 6 de junio de 2010 durante la exploración a la Mina de las Escaleras. Lo apadrinó Armando Valdez Castillo. Para ver la foto haz clic en el nombre que aparece arriba.

Clima local

Monterrey

Despejado
  • Despejado
  • Temperatura: 23 °C
  • Viento: ENE (70 °), 9.3 km/h
  • Presión: 1013 mBar
  • Humedad rel: 89%
  • Visibilidad: 24.1 kilómetros
Reportado el:
Dom, 01/08/2010 - 00:40

Citas de altura

El amor a las áreas silvestres es más que un anhelo por lo que está fuera de nuestro alcance, sino también una expresión de lealtad hacia la tierra… el único hogar que el hombre conocerá jamás, el único paraíso que nos hace falta — si tan sólo tuviéramos ojos para ver.

• Edward Abbey

Escritor y naturalista estadounidense